El Cementerio de Magdalena recorrido en un evento que unió cine, memoria, patrimonio y turismo

En el marco de la cuarta edición del Festival Ríe, Magdalena volvió a poner en diálogo el arte, el territorio, la memoria y el patrimonio local. Una jornada con visita guiada al Sitio de la Memoria del Cementerio de Magdalena, junto al abogado, periodista y escritor Pablo Llonto, y una serie de proyecciones y charlas en el Centro Cultural Abel Barragán, permitieron reconstruir historias de víctimas del terrorismo de Estado y destacar el rol del cine y la educación en la búsqueda de verdad y justicia.

Un festival que cruza cine, sociedad, territorio y memoria

Durante el fin de semana se desarrolló la 4ª edición de Ríe – Festival de Cine del Río, un evento que reúne realizaciones audiovisuales nacionales con otras producidas desde la región. Dentro de su grilla, que incluye actividades en distintos espacios del distrito, se organizaron jornadas temáticas con tres ejes: arte y territorio, educación y memoria, y neurodivergencia y discapacidad.

Visita al Sitio de la Memoria del Cementerio de Magdalena

El sábado, segunda jornada del festival, se realizó una visita guiada al Sitio de la Memoria del Cementerio de Magdalena, donde fueron sepultadas víctimas de los llamados vuelos de la muerte y de ejecuciones cometidas en rutas y caminos rurales de la zona, en el marco de la represión ilegal durante el terrorismo de Estado entre 1975 y 1983. En varios casos, los restos fueron identificados gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

Pablo Llonto y la reconstrucción de las historias silenciadas

La actividad contó con la presencia del periodista y abogado Pablo Llonto, referente en causas por delitos de lesa humanidad, invitado especialmente para conversar sobre distintos procesos judiciales, entre ellos el juicio por el encubrimiento del secuestro y asesinato de Rosa Novillo Corvalán.

Su cuerpo llegó a la costa de Punta del Indio en diciembre de 1976, luego de haber sido arrojada desde un avión militar. Aunque fue identificada en febrero de 1977, la Policía ocultó esa información a sus familiares durante casi veinte años, manteniéndola enterrada como NN en la necrópolis magdalenense.

En este caso se destacó el rol del Dr. Héctor Baudino, médico forense de Magdalena, quien logró tempranamente que se identificaran los restos, aunque la documentación fue posteriormente ocultada por las autoridades policiales durante décadas.

También se recordaron los casos de Leticia Margarita Oliva, secuestrada en 1978 y enterrada como NN en el mismo cementerio, y de Octavio Alcides Barrenese, quien fue secuestrado, asesinado y enterrado como NN en el Cementerio de La Plata, cuyos restos fueron identificados y hoy se encuentran sepultados en Magdalena.

El cementerio como espacio de memoria y patrimonio

El Cementerio de Magdalena fue declarado Sitio de la Memoria en 2017, y en su acceso cuenta con una señalización que lo explica. Durante la recorrida —de la que participaron vecinos y docentes de Magdalena, así como visitantes llegados desde Quilmes y Verónica— se visitó el sector donde trabajó en varias oportunidades el EAAF.

El recorrido por el predio funerario municipal permitió además admirar su valioso conjunto arquitectónico y escultórico, de alto valor patrimonial.

En el recorrido, que fue acompañado por Pablo Albornoz, empleado municipal a cargo del mantenimiento del predio, a la sazón poeta y músico, se valoró el espacio como representación del patrimonio cultural de la comunidad, que refleja costumbres y manifestaciones de una época determinada, y que la preservación de estos espacios permite también fortalecer las políticas de memoria e identidades colectivas.

Escuela, audiovisuales y memoria

La jornada continuó al anochecer en el Centro Cultural “Abel Barragán”, a metros de la plaza principal.

A partir de las 18, se proyectaron las realizaciones audiovisuales producidas en el ámbito educativo en programas destinados a los jóvenes y la memoria.

Proyecciones educativas sobre la dictadura

En primer lugar, se presentó “Rutas de Sangre” (2024), realizada en Bartolomé Bavio por estudiantes de la Escuela Secundaria Nº 6, bajo la coordinación de la profesora Anabela De Feudis.
El corto indaga en los hechos ocurridos durante la última dictadura militar en esta localidad rural del partido de Magdalena, a escasos 50 kilómetros de La Plata. A partir de una investigación impulsada por jóvenes, el film reconstruye parte de una historia dolorosa que permanecía silenciada en la comunidad.

Luego se proyectó “NN, ni en el río ni en las tumbas” (2005), producción coordinada por el profesor Ricardo Navoni en Verónica, partido de Punta Indio, que aborda uno de los mecanismos más crueles del terrorismo de Estado: los llamados vuelos de la muerte.

La investigación, realizada por estudiantes y docentes hace más de veinte años, rescata el destino de las víctimas arrojadas al río y enterradas como NN en cementerios de la región, revelando las marcas de complicidad y silencio que rodearon esos hechos.

La trama del ocultamiento de los cadáveres encontrados en las costas del Río de la Plata y sus posteriores sepulturas clandestinas había sido develada en 2005 por un grupo de estudiantes secundarios de la Escuela Nº 2 de Verónica, en el marco del programa Jóvenes y Memoria de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).

«Lo que quería a decirles sobre estos audiovisuales y documentales, es que sepan el valor que tienen«

Durante la conversación, Llonto expresó su reconocimiento al profesor Ricardo Navoni y señaló la importancia del documental realizado entre 2004 y 2005 en Verónica como prueba en el juicio por el encubrimiento del asesinato de Rosa Novillo Corvalán.

“En los fundamentos de la sentencia, más allá de que fueron fundamentos para absolver, también en los testimonios y alegatos está muy desarrollado el tema del audiovisual, del documental, del gran trabajo que hicieron en Punta Indio, y esto siempre nos llenó de orgullo. Siempre recordamos, trabajando en juicios por delitos de lesa humanidad, que hubo un trabajo que, antes de que llegara la justicia, lo hicieron compañeros y compañeras juntando testimonios. Hubo gente que falleció después y que ya la justicia no pudo citar, pero tomó las declaraciones del documental. Esas grabaciones que ustedes hicieron hace 20 años hoy forman parte de un expediente judicial”, señaló.

El abogado, periodista y profesor adjunto de Periodismo de Investigación en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata, agradeció también el trabajo realizado en Bavio:

“Anabela y Cecilia, muy bueno, es un trabajo que aporta hacia el futuro, porque también este documental está agregado para los futuros casos, porque seguimos trabajando el tema de todos los crímenes que ocurrieron en esta zona. Entonces, lo que quería a decirles sobre estos audiovisuales y documentales, es que sepan el valor que tienen”, expresó Llonto a Anabela De Feudis y la directora Cecilia Lucero, de la Escuela Secundaria 6 de Bavio, impulsoras del corto educativo de investigación, realizado originalmente en formato para la plataforma TikTok en el marco del programa Futuro Memoria de la Provincia de Buenos Aires.

Cierre con el documental sobre Juan Martín Jáuregui

El cierre de la jornada estuvo dedicado al estreno del documental “Mi grito de victoria. Juan Martín Jáuregui”, junto a sus realizadores de la cooperativa Chasqui TV.
La producción recorre, a través de distintos testimonios y documentos, la vida del obrero y militante asesinado por la Triple A y las fuerzas policiales y militares el 17 de octubre de 1975.

Jáuregui fue empleado de Vialidad Provincial en la Cantera Vial de Magdalena, sobre ruta 11, donde trabajó hasta el mismo día en que fue secuestrado. Militante barrial, gremial y político dentro del Movimiento Peronista Revolucionario 17 de Octubre (MR17-FRP), fue víctima del terrorismo de Estado en una época en que la persecución a dirigentes sociales comenzaba a extenderse desde las ciudades hacia los pueblos del interior bonaerense.