Al cumplirse una semana de la desaparición de los cinco pescadores oriundos de Berazategui, el operativo de búsquedam, que sigue en la costa de Ensenada y Berisso, se amplió este domingo hacia Magdalena. Con la instalación del Comando de Incidentes y la incorporación de los bomberos voluntarios locales y de Bavio, las tareas por agua, tierra y aire continúan en todos los distritos de la región en los que se trabajaba desde el principio, a la espera de novedades en un Día del Padre atravesado por la incertidumbre. InformadorMgd suma el análisis de un experimentado navegante sobre las condiciones del Río de la Plata y las posibles hipótesis del caso.

La angustia crece en la ribera al cumplirse una semana desde la desaparición de los cinco pescadores oriundos de Berazategui. La incertidumbre está presente este domingo en el que se celebra el Día del Padre, una fecha que agrega desazón a las familias de los tripulantes, quienes transitan estas horas a la espera de novedades.
El grupo zarpó el pasado domingo 14 de junio desde el balneario de Hudson a bordo de la lancha «Chamigo-Ho» con la intención de pescar principalmente pejerreyes, pero nunca regresó. Los hombres buscados son Carlos Kovach (60) y su hermano Claudio Kovach (50); Alejandro Boscardin (28), quien conducía la embarcación; Damián Giubu (42); y Sebastián Romegialli (50). Sus familiares remarcaron que el grupo cuenta con experiencia en la navegación y tres de ellos son timoneles habilitados. Además, la lancha tenía elementos de seguridad como chalecos salvavidas, GPS, bengalas, radio VHF y teléfonos celulares.
El último contacto y la hipótesis de Prefectura
El último contacto se registró a las 6:20 de la mañana de aquel domingo. Tras notar que los vehículos del grupo continuaban estacionados en el predio al finalizar la jornada, el personal del camping dio aviso y la alarma de búsqueda se activó a las 20:50.
Fernando Rodríguez, jefe del Servicio de Tráfico Marítimo de la Prefectura Naval Argentina, explicó que las condiciones meteorológicas eran buenas en el momento de la desaparición, lo que permitió descartar la hipótesis de un temporal. La principal teoría de los investigadores es que la embarcación pudo haber derivado por efecto de la corriente hacia un sector diferente al planeado, donde habrían sufrido un inconveniente. La tarea se ha visto dificultada por la falta de indicios materiales en la superficie del río. Además, Rodríguez precisó que la lancha no tenía radiobaliza ni un sistema de posicionamiento electrónico que permitiera rastrear su última ubicación. Pese a que se consultó a la parte uruguaya del río y a embarcaciones cercanas, no se registraron avistamientos de bengalas ni llamados de auxilio.

El Comando de Incidentes se instala en Atalaya
Este domingo, la búsqueda sumó un nuevo sector: las costas del distrito de Magdalena. El operativo, que se reanudó a las 8:30 y se extenderá hasta que oscurezca, responde a la hipótesis de que las corrientes podrían haber arrastrado la lancha o sus restos hacia el sur.
El Comando de Incidentes de la Federación Bonaerense se instaló en la localidad de Atalaya, coordinando desde allí todas las tareas de rastrillaje terrestre, acuático y aéreo. El despliegue en la región cuenta con distintos recursos. Por un lado, los Bomberos Voluntarios de Magdalena mantienen una participación continua, recorriendo a pie los tramos de la costa local. A estas tareas ya se había sumado días atrás Javier Sancho, guía de pesca y bombero voluntario, quien zarpó el miércoles desde el balneario magdalenense para recorrer el tramo comprendido entre Atalaya y La Balandra.
A su vez, este domingo se incorporaron los Bomberos Voluntarios de Bavio. El Jefe y 2do Jefe de dicho cuartel colaboran en la coordinación del Comando de Incidentes. También sumaron dos cuadrillas a pie: el Móvil 9, con 5 efectivos, se encuentra rastrillando el campo La Vasquita, mientras que el Móvil 7, con 4 efectivos, realiza la búsqueda en la zona de Punta Blanca.
En simultáneo, la búsqueda no se detiene y continúa activa en los distritos en los que se estaba realizando desde el principio. Como parte del operativo general, bomberos de Ensenada y Berisso, Defensa Civil y guardavidas utilizan kayaks y embarcaciones menores para peinar la zona de Boca Cerrada, en Punta Lara. Por su parte, Prefectura mantiene su patrullaje desde Buenos Aires hasta La Plata con los guardacostas GC-73 y GC-75, y el avión PA-62. La causa judicial continúa bajo la carátula de «averiguación de paradero», a cargo de la fiscal Silvia Noemí Borrone de la UFIJ N°4 de Berazategui.

El análisis de un veterano navegante
Para entender la complejidad del estuario, InformadorMgd consultó a un pescador deportivo local con décadas de experiencia en excursiones, que brindó su perspectiva sobre el caso: «Ya llevo 40 años adentro del Río de la Plata y he estado en muchas situaciones de riesgo que he superado por la baquía y por las cosas que uno estudió. Prefectura me mandó a hacer estudios en la OMI que me sirvieron mucho para saber cómo comportarse y con qué navegar. En el Río de la Plata no te podés tirar con un botecito así nomás; los elementos de seguridad están para usarlos y hay que saber usarlos, igual que el GPS, la radio o la bengala».
La OMI (Organización Marítima Internacional) es el organismo de las Naciones Unidas encargado de regular la seguridad del transporte marítimo mundial, con la misión de garantizar una «navegación segura, protegida y eficiente en mares limpios». Bajo estos estándares se ha capacitado el guía de pesca magdalenense.
Sobre la embarcación «Chamigo-Ho», planteó ciertas inquietudes: «Para mí la embarcación era media chicona, yo no entraría al Río de la Plata con ella, y más con cinco personas. O al menos no me alejaría más de 2000 metros de la costa«. También destacó los peligros ocultos tras los recientes temporales: «Andan muchos troncos navegando después de las crecidas grandes, hay rezagos de árboles y tambores, y para una embarcación chica no es aconsejable«.
Respecto al equipamiento de supervivencia, remarcó la importancia del tipo de salvavidas utilizado: «El ‘chaleco poncho’ es el mejor y el que aconseja Prefectura. El otro se sale si querés nadar, en cambio el poncho está agarrado a tu pecho y a tu cuello; te levanta la cabeza y te mantiene con la boca fuera del agua si sufrís un golpe«.
El guía de pesca, que tiene base en el Balneario de Magdalena, analizó el clima de la última semana y planteó una posibilidad sobre el paradero de la lancha. «La última noticia de los rescatistas es que a las 11 de la mañana (del domingo) estaban en la zona de La Plata, el viento todavía estaba muy suave y el río estaba creciendo. Que hayan pasado para el lado de Magdalena es poco probable. Si el viento los llevó, debe haber sido para la otra orilla, en el Uruguay. Si no hay ningún pertrecho ni se ha encontrado nada de este lado, tiene que estar del otro, pero esa costa es bastante despoblada«.
Finalmente, dejó una reflexión sobre el respeto a la naturaleza y a las decisiones de los guías: «Hay que cuidar la vida. No jueguen a ser más valientes en situaciones de peligro«.
