A 11 años del primer Ni Una Menos, miles de personas volvieron a llenar las calles

Al cumplirse 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, miles de personas volvieron a salir a las calles en distintos puntos de Argentina para reclamar el fin de la violencia de género, exigir justicia por los recientes femicidios y advertir sobre el retroceso de las políticas públicas destinadas a la prevención y asistencia de las víctimas.

En Magdalena, la convocatoria reunió a vecinos y vecinas, organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y de derechos humanos en una marcha que recorrió las calles céntricas de la ciudad. La movilización partió desde el Parque de la Memoria y avanzó hasta el Palacio Municipal, donde se realizó una intervención colectiva y distintas mujeres tomaron la palabra para expresarse.

La jornada se desarrolló de manera pacífica y silenciosa, con una importante participación de la comunidad. Muchas de las asistentes portaron velas como símbolo de memoria y denuncia frente a una problemática que continúa cobrando víctimas en todo el país.

La movilización se dio en un contexto de profunda conmoción por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, un caso que se convirtió en uno de los principales reclamos de la jornada junto a los asesinatos de Dulce María Beatriz Candia, en Misiones, y Noelia Romero, en Temperley.

Los datos que encendieron las alarmas

Durante las actividades realizadas en todo el país volvieron a difundirse cifras del Observatorio Mumalá que reflejan la persistencia de la violencia machista en Argentina.

Según el relevamiento, entre el 1 de enero y el 30 de mayo de 2026 se registraron 105 femicidios, lo que representa una mujer asesinada cada 35 horas. Además, se contabilizaron 420 intentos de femicidio, un dato que expone la magnitud de las agresiones que sufren mujeres y diversidades.

El informe señala que el 60% de los crímenes fue cometido por parejas, exparejas o familiares y que el 67% ocurrió dentro de la vivienda de la víctima o en el hogar compartido. También se informó que 73 niños, niñas y adolescentes quedaron sin sus madres como consecuencia de los femicidios registrados durante los primeros cinco meses del año.

Una multitudinaria convocatoria en La Plata

En La Plata, la movilización tuvo como punto central a Plaza Moreno, donde confluyeron organizaciones feministas, sociales, sindicales, estudiantiles y de derechos humanos.

La convocatoria estuvo atravesada por los reclamos de justicia para las víctimas recientes y por la exigencia de fortalecer las políticas de prevención y protección frente a la violencia de género. Durante la jornada hubo lecturas, intervenciones artísticas, cánticos y actividades destinadas a visibilizar una problemática que continúa siendo una de las principales demandas del movimiento feminista.

Al igual que en Magdalena, los datos de Mumalá fueron uno de los ejes centrales de la movilización, junto con las críticas por el desmantelamiento de programas nacionales vinculados a género y diversidad.

El acto central en el Congreso

La principal concentración del país se desarrolló frente al Congreso de la Nación, donde una multitud colmó la plaza y las calles aledañas.

Allí se leyó un documento consensuado por organizaciones feministas bajo la consigna “Justicia por Agostina, Dulce, Noelia y por todas”, en el que se reclamó el esclarecimiento de distintos casos de violencia de género y se cuestionaron las políticas implementadas por el gobierno nacional.

El texto denunció el vaciamiento de programas de asistencia y prevención, defendió la Educación Sexual Integral, el acceso a la salud sexual y reproductiva y advirtió sobre el impacto que la crisis económica tiene sobre mujeres y diversidades.

Las organizaciones también recordaron que desde aquel histórico 3 de junio de 2015 hasta la actualidad se registraron más de 3.200 víctimas de violencia de género letal en Argentina.

Documento completo de Ni Una Menos:

Once años después

A más de una década de la primera movilización que marcó un antes y un después en la agenda pública argentina, el movimiento Ni Una Menos volvió a mostrar una amplia participación y preocupación en todo el país.

Las marchas realizadas en Magdalena, La Plata, Buenos Aires y decenas de ciudades argentinas volvieron a poner en el centro del debate la violencia de género, los femicidios y la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, asistencia y acompañamiento para mujeres y diversidades.

Con distintas modalidades, pero con una misma consigna, las movilizaciones coincidieron en un reclamo que sigue vigente once años después: Ni Una Menos.