El fin de Volver al Trabajo impacta en miles de beneficiarios y llega al debate local en Magdalena

El Gobierno nacional confirmó la finalización del programa Volver al Trabajo, iniciativa que había reemplazado al ex Potenciar Trabajo y que alcanzaba a más de 900 mil personas en todo el país. La última cuota fue abonada durante abril y, según informó el Ministerio de Capital Humano, el esquema será reemplazado por un sistema de vouchers orientado a cursos de oficios y formación laboral.

La decisión reavivó el debate sobre el retiro de políticas sociales en un contexto marcado por el deterioro del poder adquisitivo, la caída del empleo y el aumento de la desocupación. En ese marco, desde el espacio EPA (Espacio de Pensamiento y Acción) presentaron en el Concejo Deliberante de Magdalena un pedido de información para conocer cuántas familias del distrito podrían verse afectadas por la medida.

Qué era Volver al Trabajo

El programa había sido creado como una reconversión del Potenciar Trabajo. Estaba destinado principalmente a trabajadores informales y personas vinculadas a tareas comunitarias, con una asignación mensual no remunerativa de $78.000, monto que permanecía sin actualización desde 2023.

Desde Nación señalaron que la finalización estaba prevista desde su lanzamiento y que la nueva etapa apunta a priorizar herramientas de capacitación e inserción laboral formal. Los beneficiarios interesados podían inscribirse para acceder a vouchers destinados a cursos de oficios a través del Portal Empleo.

Críticas e incertidumbre

La medida generó cuestionamientos desde movimientos sociales, dirigentes territoriales y distintos sectores vinculados a la economía popular, que advirtieron sobre el impacto inmediato en hogares que utilizaban ese ingreso para cubrir gastos básicos como alimentos, servicios, transporte o la compra de garrafas.

Además, remarcaron que se trata de una decisión que golpea especialmente a los sectores de menores recursos, en un escenario ya atravesado por la pérdida de empleo y la profundización de las dificultades económicas.

También señalaron que muchas de las personas alcanzadas por el programa desarrollaban tareas en comedores comunitarios, cooperativas, reciclado, mantenimiento barrial, agricultura familiar y espacios de cuidado.

Desde distintos sectores sociales sostienen que aún persisten dudas sobre cómo funcionará el nuevo esquema y si la capacitación reemplazará efectivamente el ingreso perdido en un contexto social complejo.

Impacto en la economía

Referentes sociales también advirtieron que el ingreso mensual no solo sostenía a miles de familias, sino que además tenía impacto directo en la economía cotidiana de los barrios populares.

Ese dinero se volcaba rápidamente al consumo local, en almacenes, verdulerías, ferias de cercanía y pequeños comercios, funcionando como un movimiento económico básico en zonas donde la circulación de recursos ya es limitada.

El planteo local en Magdalena

En Magdalena, el tema ingresó al debate político local a partir de una presentación realizada por EPA. Desde ese espacio remarcaron que la discusión no debe darse solo en términos nacionales, sino también por sus consecuencias concretas en cada comunidad.

A través de un comunicado, indicaron que la eliminación del programa impacta en vecinos y vecinas que, además de necesitar ese ingreso, realizan tareas comunitarias y colaboran en distintos espacios cotidianos del distrito.

Por ese motivo, presentaron en el Concejo Deliberante un pedido de información sobre el impacto de la medida en Magdalena, con el objetivo de conocer cuántas familias estaban alcanzadas por el beneficio y qué consecuencias sociales podría generar su eliminación.

“Para poder actuar, primero hay que conocer la realidad”, expresaron desde el espacio político.

Un debate abierto

La finalización de Volver al Trabajo vuelve a poner en discusión el rol de la asistencia estatal, la relación entre empleo informal y políticas sociales, y la capacidad de los municipios para responder ante decisiones nacionales que repercuten directamente en los territorios.

Mientras el Gobierno sostiene que busca reemplazar subsidios por formación laboral, sectores sociales y dirigentes locales advierten que la transición genera incertidumbre y que muchas familias pierden una ayuda que, aunque limitada, formaba parte central de su economía cotidiana.