La diferencia de costos entre los taxis tradicionales y las aplicaciones de transporte vuelve a quedar en evidencia en Magdalena. Según el servicio elegido, trasladarse hasta el centro de La Plata puede implicar hoy una brecha de decenas de miles de pesos. Un relevamiento realizado por InformadorMgd utilizando las plataformas Uber y Didi entre distintos puntos del distrito y la Terminal de Ómnibus de La Plata, confirmó que los valores de las apps son, en casi todos los casos, inferiores al 50% de la tarifa del taxi convencional. Para grupos de tres o cuatro personas, el costo hasta resulta competitivo frente al servicio de micros interurbanos.
Según el relevamiento realizado entre el 4 y el 9 de abril, un viaje por aplicación desde el Complejo Penitenciario o el Balneario Municipal hasta la Terminal platense osciló entre los $21.000 y los $45.000, dependiendo del día y horario, pero siempre se mantuvo significativamente por debajo del esquema tradicional.
Un dato relevante es que este monitoreo coincidió con las restricciones de frecuencias de micros que afectan a la región capital desde el 1 de abril. A pesar del aumento en la demanda de viajes hacia La Plata, los valores de las plataformas mantuvieron la conveniencia. Este jueves 9 de abril, en una jornada marcada por largas colas y malestar en las paradas de micros, los precios de las apps registraron un alza respecto a días anteriores, aunque se posicionaron nuevamente como la opción más accesible frente al taxi.
Muchas personas combinan medios de transporte. Viajar desde el Complejo Penitenciario de Magdalena hasta La Plata en transporte público implica primero un taxi de unos $10.000 hasta la Terminal de micros y luego pagar $4.900 de pasaje. Así, el gasto individual ronda los $15.000. Sin embargo, cuando viajan tres o cuatro personas, dividir un viaje en aplicaciones puede resultar hasta más económico, y rápido, que aquel traslado combinado. El valor de ese viaje en taxi de Magdalena supera los $ 100.000.-


El costo de la movilidad interna
La problemática de los costos de transporte no se limita a los viajes de media distancia. Para los magdalenenses de localidades distantes de la cabecera que carecen de movilidad propia, el costo de los traslados internos de pocos kilómetros para trabajo, estudios o gestiones personales resulta cada vez más difícil de afrontar.
Los valores para los viajes en taxi, que rigen desde el pasado 23 de marzo, establecen para la tarifa diurna (de 06:00 a 22:00) una bajada de bandera de $1.500 y una ficha de $165 por cada 100 metros. En el caso de la tarifa nocturna (de 22:00 a 06:00), los valores ascienden a $1.725 para la bajada de bandera y $185 por ficha.
En términos prácticos, estos valores se traducen en costos que impactan de lleno en el bolsillo del vecino: trasladarse desde Atalaya al centro de Magdalena cuesta cerca de $15.000, mientras que el trayecto desde el Complejo Penitenciario al centro ronda los $10.000. Otros puntos habituales, como el Balneario Municipal, registran tarifas de $12.000 hasta la terminal, y un viaje entre la ciudad cabecera y Bavio puede superar los $30.000, siempre dentro del esquema tarifario diurno.

La falta de alternativas públicas
Esta situación se ve agravada por la virtual ausencia de transporte público colectivo interno. A excepción de la línea Atalaya-Terminal, que cuenta con apenas cuatro frecuencias diarias, no existen alternativas accesibles que unan puntos usuales como el Regimiento o el Complejo Penitenciario con el centro de la ciudad.
En contraste, para los viajes hacia La Plata, la diferencia es drástica. Mientras un taxi desde el centro local hasta la capital provincial oscila entre los $85.000 y $90.000, el relevamiento de este medio mostró que un viaje por aplicación desde el penal o el balneario hasta la terminal platense costó entre $29.000 y $45.000, dependiendo del horario y la demanda. Incluso en jornadas críticas de restricción de micros, como la de este jueves 9 de abril, las plataformas continuaron ofreciendo valores más convenientes para salir del distrito.
Este fenómeno tarifario no está exento de conflictos. Mientras los taxistas platenses mantienen sus reclamos contra la competencia «desleal», los conductores de Uber y Didi también iniciaron protestas recientemente por la baja rentabilidad de las tarifas y las condiciones laborales.
Gestión y falta de soluciones integrales
Si bien el municipio realiza inversiones focalizadas, como el financiamiento del boleto estudiantil a La Plata y la cobertura del transporte escolar por parte del Consejo Escolar, no se observa una iniciativa desde la gestión que aborde el problema del transporte de manera integral.
La imposibilidad de usar aplicaciones para trayectos cortos dentro de Magdalena, sumada a los altos costos operativos de los taxis y la escasez de micros locales, pone de relieve una discusión que excede lo comercial. El debate ya no solo gira en torno a la competencia de servicios, sino a la falta de políticas públicas que garanticen el derecho al acceso a la movilidad para todos los sectores de la comunidad.
