Mujeres privadas de libertad de la Unidad N° 51 de Magdalena del Servicio Penitenciario Bonaerense, confeccionaron cortinas destinadas al Jardín de Infantes N° 908 del barrio 22 de Febrero, en el marco de las políticas de inclusión y fortalecimiento del trabajo en el ámbito penitenciario impulsadas por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos bonaerense.
La iniciativa se desarrolló a través de las actividades de Voluntariado Social de la Dirección de Trabajo Penitenciario. Nueve internas que integran el Taller Textil elaboraron seis cortinas de tela blackout con material de oscurecimiento térmico, diseñadas para mejorar las condiciones ambientales de las aulas del establecimiento educativo.
La acción solidaria surgió a partir de una necesidad concreta planteada por la institución. Las aulas reciben luz solar directa durante gran parte del día, situación que genera altas temperaturas en verano y molestias visuales en invierno, especialmente en el turno tarde. Además, las cortinas anteriores, con más de siete años de uso, se encontraban deterioradas y habían perdido efectividad.
El Jardín N° 908 cuenta actualmente con una matrícula de 103 niños y niñas en el ciclo lectivo 2026, por lo que la incorporación de nuevos elementos de acondicionamiento resulta clave para el desarrollo de las actividades pedagógicas.
El acto de entrega se realizó el viernes 20 de febrero en la Unidad 51. Participaron la jefa de Sección Talleres, Luciana Piñero, y la jefa del Departamento Regional de Cultura Laboral del Complejo Magdalena, Magali Villafañe. En representación del jardín asistieron su directora, Natalia Verónica Odo, y la secretaria, María Verónica Jaufre.
Desde la comunidad educativa expresaron su agradecimiento por el trabajo recibido y destacaron la calidad de la confección, así como el compromiso y la dedicación demostrados por las internas en cada pieza realizada.
Desde el Servicio Penitenciario Bonaerense señalaron que este tipo de acciones apuntan a promover el trabajo, la formación y la solidaridad como herramientas centrales para la inclusión social, al tiempo que fortalecen los vínculos con instituciones de la comunidad que cumplen un rol esencial en la educación pública.

