El operativo de la Marina israelí se produjo cuando los barcos estaban a menos de 100 millas de la costa de Gaza. La misión internacional buscaba romper el bloqueo y entregar ayuda humanitaria. Organizaciones denuncian violaciones al derecho internacional y convocan movilizaciones en todo el mundo.
La Marina de Israel interceptó y detuvo este miércoles a parte de la Flotilla Global Sumud, un convoy humanitario internacional compuesto por más de 40 embarcaciones que navegaba rumbo a Gaza con alimentos, medicinas e insumos básicos para la población palestina. El operativo se produjo en aguas internacionales, a unas 81 millas náuticas de la costa, lo que distintas organizaciones calificaron como una violación del derecho internacional.
Entre los detenidos se encuentran la activista sueca Greta Thunberg, la diputada porteña Cele Fierro (FIT), el diputado nacional Juan Carlos Giordano (FIT), y representantes de más de 40 países que integran la flotilla. Varios fueron trasladados al puerto israelí de Asdod, donde serán interrogados y eventualmente deportados.
“Estamos rodeados por buques de guerra israelíes que intentan cortar nuestras comunicaciones y evitar la transmisión en vivo del abordaje”, denunciaron desde uno de los barcos. La propia Fierro, antes de ser detenida, convocó a movilizarse en Argentina este miércoles a las 18 horas en Avenida de Mayo y 9 de Julio. “Es necesario redoblar la solidaridad con el pueblo palestino y denunciar este genocidio”, afirmó.
El gobierno israelí justificó la operación señalando que la flotilla intentaba ingresar a una «zona de combate activa» y que viola un «bloqueo naval legítimo». Sin embargo, activistas y referentes del derecho internacional rechazan esa versión. “Están impidiendo una misión humanitaria, algo expresamente prohibido por el Tribunal Internacional de Justicia”, dijo el brasileño Thiago Ávila, uno de los coordinadores de la misión.
La flotilla había partido de Barcelona el 30 de agosto y sufrió ataques con drones y maniobras intimidatorias durante su travesía. Italia y España enviaron barcos de asistencia, pero se detuvieron a 150 millas de Gaza y recomendaron a la flotilla abortar la misión, algo que sus integrantes rechazaron.
Organizaciones de derechos humanos, sindicatos y partidos políticos preparan movilizaciones y paros en distintos países en repudio a la interceptación. En Argentina, Italia y Sudáfrica ya se anunciaron acciones de protesta. En tanto, desde la flotilla se insiste: “Ayudar a Gaza no es provocación. Impedirlo sí es un crimen”.
