Diputados rechazó los vetos de Milei al financiamiento universitario y al Garrahan

En una de las sesiones más tensas del año, la Cámara de Diputados logró revertir dos vetos presidenciales impulsados por Javier Milei y sancionó definitivamente las leyes de financiamiento universitario y de emergencia pediátrica para el Hospital Garrahan.

La oposición alcanzó los dos tercios necesarios y dejó al oficialismo en soledad, en medio de una multitudinaria movilización frente al Congreso.

Con 181 votos a favor y 60 en contra, Diputados insistió con la ley de emergencia pediátrica para el Garrahan. Minutos después, la Cámara dio otro golpe al oficialismo al insistir con la ley de financiamiento universitario por 174 votos a favor, 62 en contra y 2 abstenciones (María Eugenia Vidal y Ricardo López Murphy). Afuera, docentes, estudiantes, jubilados, familias y trabajadores de la salud celebraban la noticia.

El resultado estuvo marcado por el giro de los cuatro diputados misioneros que responden a Carlos Rovira. Su decisión de votar a favor de las leyes terminó de inclinar la balanza y generó el quiebre definitivo en la red de aliados que Milei había construido meses atrás. Pese a las presiones del Ejecutivo —que incluyeron el envío de recursos a la provincia—, los legisladores priorizaron diferenciarse del Gobierno en plena campaña electoral.

A la ruptura de los misioneros se sumaron otras provincias cuyos gobernadores ya habían tomado distancia, como Salta, Tucumán y San Juan. Incluso en el PRO se produjeron cambios de postura sorpresivos: la diputada Silvia Lospennato, ausente en la votación anterior, esta vez se pronunció contra los vetos, argumentando que “para hablar de responsabilidad fiscal primero hay que cumplir con la Constitución y con las leyes”.

La sesión estuvo marcada por discursos encendidos de distintos bloques opositores. El jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, llamó a “construir mayorías que permitan defender al pueblo argentino” y a “reconstruir la esperanza en nuestro país”. Desde la UCR, Facundo Manes reclamó “volver al sentido común y al humanismo”, mientras que el radicalismo y la izquierda celebraron con cánticos la derrota oficialista.

Por su parte, desde la Coalición Cívica, Juan Manuel López apuntó contra la corrupción y cuestionó al Gobierno: “Si un sector de la sociedad está dispuesto a hacer un sacrificio tan grande, jamás puede ser insultado con corrupción que aparece por todos lados”.

El oficialismo, en cambio, defendió la necesidad de sostener el equilibrio fiscal. La libertaria Juliana Santillán advirtió que aprobar estas leyes significaría “volver a los desequilibrios que hundieron al país durante décadas”. Otros diputados oficialistas acusaron a la oposición de “hipócrita” y de utilizar el debate con fines electorales, llegando incluso a señalar a referentes universitarios como “golpistas”.

La votación representó un golpe político para Milei, que apenas consiguió unos 60 votos, lejos de los 87 que el año pasado habían blindado su primer veto al financiamiento universitario. La fractura del PRO y la pérdida de gobernadores aliados marcaron un cambio de escenario, con un Congreso cada vez más adverso para el oficialismo.

Con la sanción en Diputados, ahora será el Senado quien deberá tratar ambas leyes, en un contexto de creciente movilización social en defensa de la educación pública y la salud. Lo que parecía impensado hace meses se materializó en una misma jornada: el Congreso le dio la espalda al Presidente en dos temas centrales y dejó expuesta la fragilidad de sus alianzas.