La decisión del presidente Javier Milei de vetar la Ley de Emergencia Pediátrica y la Ley de Financiamiento Universitario ha provocado una respuesta unificada y contundente por parte de los trabajadores del Hospital Garrahan y las comunidades académicas de todo el país. Calificando la medida de «aberrante», «despiadada» y «cruel», ambos sectores anunciaron un plan de lucha conjunto que incluye paros, un «ruidazo nacional» y una gran Marcha Federal.
Esta protesta conjunta, que distintos referentes denominan «una sola causa», busca revertir la decisión presidencial, que consideran un ataque directo a la salud pública y a la educación. La secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del Garrahan, Norma Lezana, afirmó: “Este presidente es enemigo de las infancias, de la salud pública y de la universidad, y vamos a vetarlo nosotros en las calles”.
El calendario de protestas
Las acciones coordinadas se extienden a lo largo de la semana:
- Jueves: Encuentro en el Hospital Garrahan con rectores universitarios para definir los pasos a seguir.
- Viernes: Paro en el Garrahan y en las universidades, con un «Ruidazo Nacional» a las 20 horas, con epicentro en ambos sectores, y con convocatorias en cada rincón del país.
- Lunes 15 de septiembre: Conferencia de prensa frente al Congreso de la Nación para exigir a diputados y senadores que traten y rechacen ambos vetos.
El punto culminante de las protestas será una gran Marcha Federal el día que el Congreso se reúna para debatir el destino de las leyes vetadas, fecha que se estima será el miércoles 24 de septiembre.
La situación de las instituciones
Ambas instituciones denuncian un «estado crítico» debido a la falta de fondos. En el Hospital Garrahan, los trabajadores alertan sobre la falta de insumos y la renuncia de profesionales, lo que pone en riesgo la atención de la salud infantil. Guadalupe Pérez, jefa de Clínica de Epidemiología, advirtió que «en un tiempo no habrá pediatras en las guardias».
Por su parte, las universidades públicas señalan que la situación es grave debido a la caída salarial de docentes y no docentes, lo que provoca que muchos se trasladen al sector privado. El decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, Guillermo Durán, explicó que sin un presupuesto actualizado se hace «difícil sostener el funcionamiento de las facultades», y el rector de la UBA, Ricardo Gelpi, alertó que «si seguimos por este camino, no hay futuro para la universidad ni para nuestro país».
Frente a este panorama, las autoridades de la UBA anunciaron un «plan de restricción» para reducir gastos operativos y poder terminar el año, lo que incluye la reorganización de actividades y un recorte en el uso de energía.
Un llamado al Congreso y a la sociedad
Tanto los gremios y trabajadores como las autoridades de las universidades y del Garrahan hicieron un llamado al Congreso para que «rechace el veto presidencial» y sostenga las leyes sancionadas por amplia mayoría. También pidieron a la sociedad que acompañe el reclamo, conscientes de que la salud y la educación pública son «baluartes» que deben ser defendidos.
«Apelamos a la sensibilidad de nuestro pueblo para que continúe acompañando nuestro reclamo», señaló el rector Gelpi, mientras que desde el Garrahan, Alejandro Lipcovich de ATE instó a las centrales sindicales a convocar a una huelga nacional en defensa de ambas instituciones.
