Esta tarde, la tradicional manifestación de jubilados frente al Congreso sumó a trabajadoras y trabajadores de prensa, sindicatos y organizaciones sociales. La cita coincidió con los seis meses del ataque de Gendarmería que dejó gravemente herido al reportero gráfico Pablo Grillo, y derivó en una jornada donde se mezclaron los reclamos por salarios dignos, la libertad de expresión y el repudio a la represión estatal.
En el acto estuvo presente Fabián Grillo, padre del fotógrafo, que acompañó a los jubilados y a las columnas de periodistas que desplegaron una bandera con la consigna “Represión, Persecución y Silenciamiento”. La presencia del padre de Pablo sumó un fuerte componente emotivo a la marcha, donde el reclamo de justicia se volvió también un reclamo colectivo contra la censura y los ataques al periodismo.
Pablo Grillo continúa internado en el Hospital Manuel Rocca, en proceso de rehabilitación neurológica, después de haber permanecido casi tres meses en terapia intensiva en el Ramos Mejía. Su estado de salud es aún delicado, aunque se encuentra estable. La reconstrucción judicial del disparo realizado por el gendarme Héctor Guerrero confirmó que no se respetó el protocolo, un dato clave que vuelve a poner bajo la lupa la responsabilidad del Estado y, en particular, de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, máxima responsable política del accionar de las fuerzas federales.
La movilización fue convocada por el SiPreBA, la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), la Asociación de Reporteros Gráficos (ARGRA), la Comisión Provincial por la Memoria y agrupaciones de periodistas y estudiantes de Comunicación de la UBA. “Por Pablo Grillo, la libertad de expresión y con los jubilados y jubiladas”, sintetizó la consigna de la jornada.
A diferencia de otras protestas reprimidas desde el año pasado, el operativo desplegado por las fuerzas federales y la Policía de la Ciudad se mantuvo en un perfil preventivo. El Ministerio de Seguridad parece haber acusado recibo del mensaje político de las urnas bonaerenses el domingo pasado: esta vez no hubo escenas de cacería ni disparos indiscriminados, aunque la desconfianza persiste entre quienes cargan todavía con las consecuencias de la violencia de las fuerzas.
La marcha dejó en claro que el reclamo por justicia para Pablo Grillo no se disocia del rechazo a las políticas de ajuste ni de la defensa de la libertad de expresión frente a las presiones judiciales y políticas del gobierno. En la calle, jubilados y periodistas volvieron a encontrarse para poner un límite a la represión y a la censura.
