Diputados rechazó el veto de Milei a la emergencia en discapacidad y ahora va al Senado

La Cámara de Diputados protagonizó este miércoles un hecho inédito desde que Javier Milei asumió la Presidencia: con 172 votos a favor, 73 en contra y dos abstenciones, la oposición reunió los dos tercios necesarios para insistir con la ley de emergencia en discapacidad y dejar sin efecto el veto presidencial. Ahora la definición pasará al Senado, donde las chances de la oposición son altas.

El proyecto establece la actualización de pensiones y prestaciones, la movilidad automática de los aranceles que cobran los prestadores de acuerdo a la inflación —retroactiva al 1 de diciembre de 2023—, el cumplimiento del régimen de empleo protegido, el financiamiento de la ANDIS y un piso del 70% de la jubilación mínima para las pensiones no contributivas. También obliga al Ejecutivo a garantizar auditorías accesibles y el diálogo con las organizaciones de personas con discapacidad.

El proyecto implica apenas un 0,3% del PBI y su aprobación se convirtió en una bandera para familias y organizaciones que desde hace semanas acampan frente al Congreso. El alivio llegó cuando el tablero mostró el resultado: por primera vez en la era Milei, la oposición consiguió revertir un veto presidencial.

La votación expuso fracturas en el oficialismo y sus aliados. La Libertad Avanza reunió apenas 73 respaldos, muy lejos de los “87 héroes” que blindaron los vetos en 2024. Tres libertarios votaron a favor de la insistencia: Marcela Pagano, Carlos D’Alessandro y Lourdes Arrieta, distanciados del armado de Martín y “Lule” Menem. En el PRO también hubo sorpresas: cinco diputados se sumaron a la oposición, entre ellos Héctor Baldassi, Sofía Brambilla y Roxana Reyes, mientras que María Eugenia Vidal y Gabriela Besana se abstuvieron. Silvia Lospennato y Germana Figueroa Casas decidieron ausentarse pese a estar en el recinto.

La UCR acompañó mayoritariamente, aunque se desmarcaron los mendocinos Pamela Verasay y Lisandro Nieri, y el chaqueño Gerardo Cipolini, alineados con LLA. En contraste, el bloque Innovación Federal (Salta, Misiones y Río Negro) y diputados que responden a los gobernadores de Tucumán, Santa Cruz, Neuquén y San Juan se sumaron esta vez al rechazo del veto. También aportaron Unión por la Patria, Encuentro Federal, la Coalición Cívica y la izquierda.

El debate, que se extendió poco más de dos horas, estuvo atravesado por acusaciones cruzadas. Daniel Arroyo (UP) reclamó: “La situación es desesperante. No acceden a medicamentos ni al transporte, no funcionan los comedores dentro de los institutos. Esta ley acomoda el nomenclador, es razonable. Háganlo funcionar porque esto no da más”. En tanto, la radical Danya Tavela apuntó directamente a Milei: “Decidió hacer el ajuste fácil sobre los más vulnerables”.

Desde el oficialismo, el libertario Santiago Santurio eligió la confrontación: “El que hable de empatía, ese es el traidor. Yo voy a votar en contra del kirchnerismo”, llegó a decir, parafraseando a El Padrino.

La estrategia de Martín Menem para bloquear el tratamiento imponiendo los dos tercios también para habilitar el debate terminó saliéndole al revés: unió a bloques que habitualmente votan divididos y empujó a sectores aliados a diferenciarse. El resultado abre ahora un nuevo capítulo en el Senado, donde la oposición confía en reunir nuevamente los dos tercios y consolidar un golpe político de magnitud contra la Casa Rosada.

Para las familias y personas con discapacidad, la votación significa un paso clave: la posibilidad de recuperar derechos básicos que el ajuste había dejado en suspenso.