A instancias de Christian Castillo, el Frente de Izquierda presentó en la Cámara de Diputados un pedido de interpelación para el Ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, y las directoras de ANMAT e INAME, tras el escándalo del Fentanilo contaminado. Para Castillo, el caso evidencia “la política de desregulación estatal en materia sanitaria”, recordando declaraciones de Lugones sobre el conflicto del Hospital Garrahan: “no le interesa la salud ni los pacientes, sino que no haya déficit”.
El proyecto de resolución exige que Lugones, la titular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), Agustina Bisio, y la directora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), Gabriela Mantecon Fumadó, brinden explicaciones urgentes sobre el caso que ya estaría vinculado a la muerte de al menos 96 personas en distintas provincias.
La iniciativa, firmada por Christian Castillo, Alejandro Vilca, Vilma Ripoll, Mercedes de Mendieta y Juan Carlos Giordano, se basa en recientes revelaciones judiciales y periodísticas que evidencian graves fallas de control, posibles complicidades estatales y antecedentes reiterados de irregularidades en los laboratorios involucrados.
El caso
Según la investigación del juez federal Ernesto Kreplak, la medicación contaminada, producida por HLB Pharma Group y Laboratorio Ramallo, llegó a hospitales y clínicas con al menos 154.000 ampollas de Fentanilo contaminadas con bacterias Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii, resistentes a antibióticos y capaces de causar neumonía o septicemia fatal.
El 8 de mayo, ANMAT alertó sobre el lote 31202, con vencimiento en septiembre de 2026, luego de detectarse las bacterias en el Hospital Italiano y confirmarse en el Malbrán. Sin embargo, la advertencia llegó tarde: el medicamento ya había sido distribuido y utilizado en pacientes.
Antecedentes y denuncias
HLB Pharma acumula un historial de sanciones: en febrero se prohibió la distribución de dopamina por “falta de trazabilidad”; en abril se retiraron lotes de propofol por “sospecha de falsificación”; además se detectaron contaminaciones en morfina y diclofenac. En 2021, ANMAT prohibió barbijos descartables de la misma firma.
Periodistas como Camila Di Labjian y Fabiola Czubaj destacaron que ANMAT conocía deficiencias graves en la planta y había emitido 139 alertas y 125 expedientes sin que se concretara una intervención efectiva. Una exempleada denunció que las inspecciones eran avisadas con antelación, permitiendo falsificar registros y mantener condiciones de higiene críticas.
Para el FITU, el caso evidencia “la política de desregulación y complicidad estatal en materia sanitaria”, recordando declaraciones de Lugones durante el conflicto del Hospital Garrahan: “no le interesa la salud ni los pacientes, sino que no haya déficit”.
