El jueves 20 de febrero de 2025, en el Instituto Fitotécnico de la Reserva Provincial Santa Catalina, ubicada en la Ruta 4 en Llavallol, el gobernador Axel Kicillof firmó la implementación de la Ley de la Reserva Natural Provincial. Este paso histórico, que convierte a Santa Catalina en un área protegida, es el resultado de años de lucha constante por parte de un grupo organizado de vecinos y vecinas ambientalistas, que desde hace mucho tiempo batallan por la preservación de este invaluable espacio verde.
La firma del acuerdo también contó con la colaboración de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires. En este acuerdo, la UNLP reconoció que las hectáreas bajo su administración pertenecen a la Reserva Natural Provincial, lo que permitió avanzar con la reglamentación de la Ley 14294/11 y su plan de manejo. Como resultado, Santa Catalina contará con presupuesto propio, guardaparques, senderos para recorrerla, emprendimientos agroecológicos y, lo más importante, estará abierta a la comunidad para su libre acceso.
Este logro es el fruto de la perseverancia y el trabajo conjunto de vecinos organizados que, a lo largo de los años, lucharon incansablemente por la protección de Santa Catalina. Las voces del Foro Hídrico y Ambiental de Lomas de Zamora, las Vecinas y Vecinos Autoconvocados en Defensa de Santa Catalina, y la Multisectorial Santa Catalina fueron clave en este proceso, y su militancia ambiental ha sido esencial para que este sueño se hiciera realidad. Ellos, a través de su incansable trabajo, lograron poner a la comunidad y al medio ambiente en el centro del debate político y social, forjando una victoria histórica para la preservación.
Otermín y Kicillof subrayaron la importancia de este avance, destacando que la preservación de Santa Catalina representa un paso crucial para el cuidado del medio ambiente y para mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región. Sin embargo, el objetivo de los vecinos no se detiene aquí. El próximo gran desafío es lograr que la empresa Covelia se retire definitivamente del sector humedal de la Reserva Santa Catalina, un reclamo fundamental que sigue siendo una prioridad para los ambientalistas de la zona.
La militancia por causas nobles no siempre es fácil, pero este logro es una clara muestra de que, cuando la comunidad se organiza y lucha de manera colectiva, los resultados son posibles. Hoy, los vecinos celebran un importante triunfo, agradeciendo a todos aquellos que, desde sus lugares, han hecho posible que Santa Catalina sea finalmente protegida y preservada para las generaciones futuras.