Un encuentro en Magdalena por el Día de los Humedales

El martes 2 de febrero de 2021, en conmemoración del Día Mundial de los Humedales, el Balneario Municipal de Magdalena fue escenario al igual que en 2020 de Lo Que Da Vida es la Humedad, un encuentro de intercambio de experiencias, saberes y registros relacionados con el medioambiente ribereño rioplatense.

La actividad, organizada por Casa Río, Territorios de Colaboración, Chiringuito del Río – Colectiva Magdalena 318, Radio Mutante e InformadorMgd, se inició con un recorrido a pie por la zona afectada por el derrame de petróleo producido en el Río de la Plata el 15 de enero de 1999 por la colisión de un barco portacontendores y un buque cisterna que transportaba crudo de la empresa Shell. “A 22 años del derrame de Shell seguimos exigiendo Justicia” fue la consigna central de Lo Que Da Vida es la Humedad II, que además se propuso dar visibilidad y apoyo al proyecto de Ley Nacional de Humedales que busca su tratamiento y aprobación en el Congreso de la Nación.

La caminata inicial de la jornada fue encabezada por el biólogo Marcelo Miranda, experto en plantas autóctonas y uno de los que más investigaron los efectos del derrame de hidrocarburos en estas costas. A lo largo del recorrido pedestre, Miranda fue identificando y describiendo las distintas especies botánicas, tanto originarias como exóticas así como sus propiedades curativas, que se encuentran en el entorno costero de Magdalena.

En simultáneo, Radio Mutante montó su estudio en el salón de usos múltiples cedido gentilmente por el Hotel MyC del Balneario de Magdalena, para comenzar una serie de entrevistas relacionadas con la temática de los humedales y la catástrofe ambiental de 1999. Si bien estaba todo preparado para una transmisión en vivo a través de la red social Instagram, a último momento un problema de conectividad impidió poder compartir en directo lo que iba sucediendo en la jornada, sin embargo sí se hizo registro audiovisual de las distintas instancias, que compartimos en esta nota.

El primer entrevistado fue el intendente de Magdalena, Gonzalo Peluso, que dialogó con Alejandro Meitin de Casa Río sobre la historia y actualidad del conflicto que enfrentó en los tribunales federales al municipio y la empresa petrolera anglo-holandesa.

Peluso relató las distintas instancia de la causa que en 2009 devino en un acuerdo entre ambos litigantes, en el que la Municipalidad de Magdalena desistía de las demandas y Shell Argentina se comprometía a un desembolso de 9,5 millones de dólares para que sean invertidos en la preservación ambiental y el desarrollo productivo sustentable local, que hasta el día de hoy no se hizo efectivo.

El actual intendente magdalenense, que en ese momento era concejal por la oposición y denunció esa vía de negociación tanto por lo irrisorio de la suma pactada como por lo que implicaba en términos de exculpar a la empresa petrolera de la responsabilidad del daño ambiental de lo que se conoce como el “mayor derrame de petróleo en aguas dulces de la historia”, dejó en claro que el pequeño municipio hizo todo lo que pudo a lo largo de las distintas gestiones y debió litigar en soledad contra una de las mayores empresas del mundo y sus influyentes abogados ante la negativa de los estados provincial y nacional de involucrarse como damnificados y demandantes, también expresó que al llegar a la intendencia en 2015 debió dar continuidad como política de Estado al acuerdo suscripto por el entonces intendente Fernando Carballo y refrendado tanto por la mayoría de los concejales así como por la mayor parte de los votos de los ciudadanos de Magdalena en una consulta popular realizada también en 2009. También señaló que las dilaciones procesales y periciales interpuestas por Shell estaban llegando a su conclusión y que era muy probable que los fondos ingresaran por fin a las arcas municipales este año.

El alcalde de Magdalena reflexionó asimismo sobre la importancia de preservar los humedales y el medioambiente costero casi intacto con que cuenta la localidad ante las iniciativas de negocios inmobiliarios que intenten ponerlos en peligro.

El siguiente entrevistado fue Miguel Vercesi, nacido y criado en Magdalena y tercera generación de junqueros ribereños, que en un emotivo diálogo con Radio Mutante relató en qué consiste el trabajo de cosecha del junco costero, su tratamiento y utilización en distintas actividades productivas y artesanales, la pérdida del oficio a causa del impacto ambiental del derrame de petróleo así como por la aparición de nuevos materiales plásticos que reemplazan su tradicional utilización en la producción agrícola de los quinteros de la región.

Vercesi también detalló cómo el impacto del derrame aun hoy puede percibirce a nivel de las raíces de los juncales y que a pesar de haber recibido una compensación ínfima por parte de la Shell al daño sufrido en su actividad productiva nunca se recuperó un trabajo que involucraba a centenares de personas y hoy se pueden contar con los dedos de una mano a quienes lo siguen llevando adelante.

La tercera entrevista de la radio abierta funcionó como introducción a la actividad de cierre de la jornada, que consistiría en proyecciones fotográficas y artísticas por parte de creadores visuales locales e invitados. Alejandra Marinangeli y Xavier Ferrán, ceramistas de oficio, artistas del barro, relataron el trabajo del colectivo “A partir del adobe”  que los involucra como pareja de vida y creación artística. Marinangeli, natural de Magdalena, conoció al vasco Ferrán en una residencia para artistas ceramistas en Sargadelos, la enorme factoría de arte, cultura y recuperación de la memoria gallega silenciada por el franquismo que desarrollaran Isaac Díaz Pardo y Luis Seoane en la comuna gallega de Sada, a partir de su experiencia en el audaz emprendimiento industrial de Cerámica Celtia – Porcelanas de Magdalena.

Alejandra y Xaxier hablaron sobre su trabajo y reflexión en torno a la creación artística a partir de las materias primas del barro y la arcilla, su pensamiento en relación al entorno natural de Magdalena y el patrimonio cultural no del todo valorado de este pueblo ribereño.

Al caer la tarde comenzaron las proyecciones, Xavier Kriscautzky, fotógrafo de larga trayectoria tanto por el registro de imágenes microscópicas al servicio del Conicet como por sus libro ensayos fotográficos y libros publicados y además vecino del pueblo costero de Atalaya, comenzó mostrando algunas de sus series fotográficas sobre las playas de Punta Lara y La Balandra así como parte de su trabajo sobre los viñateros de la costa de Berisso.

Kriscautzky fue relatando el origen de esas tomas realizadas en el entorno de los balnearios populares a partir de 1983, también reflexionó sobre la fotografía como herramienta de la verdad.

Alejandra Marinangeli y Xavier Ferrán proyectaron dos audiovisuales que registran puestas performáticas de “A partir del adobe” en relación a la materia prima del barro y también el entorno costero.

La fotógrafa y reportera gráfica Soledad Quiroga, integrante de la cooperativa del semanario Tiempo Argentino y coordinadora del taller “La imagen como pregunta”, presentó un avance del trabajo audiovisual colectivo “Proyecto Islas”, relacionado con la población de las islas Paulino y Santiago, en la zona del puerto de La Plata.

Para cerrar, Alejandro Meitin por Casa Río y José Luis Meirás por Colectiva Magdalena 318 celebraron en breves intervenciones el segundo encuentro de Lo Que Da Vida Es La Humedad y agradecieron todos los aportes y participaciones de los presentes.

La jornada finalizó ya entrada la noche con una reunión y comida grupal, protocolos Covid mediante, en la que se compartió un excelente vacío asado, chorizos de producción local, pizzas, papas fritas y ensaladas, acompañadas de cervezas, a cargo del Chiringuito del Río.

Lo Que Da Vida Es La Humedad II volvió a generar un espacio de intercambio, intersecciones, pensamiento y activismo en relación a las problemáticas y conflictos ambientales, luego de un año donde a pesar del aislamiento social por la pandemia, el daño al planeta por parte de la maquinaria depredadora capitalista se exacerbó sin pausa.